“Tengo mucha confianza en este equipo, y ojala Dios quiera campeonen, para decir misión cumplida, pero no le voy a dejar el club a los que antes fracasaron”, fue el resumen de lo que dijo, en esta entrevista, el presidente de José Gálvez, Luis Arroyo Rojas.
El titular de la franja, también hizo un llamado e invocación a las autoridades, y a su homologo huarasino, José Mallqui, para que tome las precauciones necesarias para el clásico de este fin de semana, y se evite hechos de violencia.
“Yo confío en la capacidad de los jugadores y el comando técnico, y es posible sacar un resultado positivo, pero hay que analizar, que ojala que no haya ningún trato debajo de la mesa, como nos tiene acostumbrados el señor Mallqui, por la forma nefasta con la que siempre actúa”, declaró inicialmente el presidente y también alcalde de la provincia.
Refirió además, que ahora el Sport Ancash si tendrá que pagar la cuota a la Agremiación. Ellos tienen que pagar 50 mil dólares el jueves 3, y ya le dieron una prorroga, cuando a nosotros en ningún momento nos quisieron dar plazos, pero luego de esto, tuvieron que hacerlo, pero solo una semana, mientras que a ellos lo han esperado 15 días.
Pienso que el fútbol debe prevalecer antes que el juego sucio, de malos dirigentes como Mallqui que están ensuciando al fútbol peruano, creo que debemos luchar deportivamente, en la cancha, sobretodo porque este partido es crucial, y por invocó al plantel para que esta semana den todo para sacar este partido adelante.
Cree que pueda suceder algo raro en Huaraz?-
Espero que no, aunque dicen que van a programar su partido en la noche, talvez para provocar un apagón, hasta agresiones a los jugadores, y ya paso una vez y no queremos que se repita.
Nosotros pensábamos enviar a nuestra barra, pero es mejor que se queden para evitar problemas, porque nuestra barra por defender a su equipo, puede ser víctima de agresiones, no solo dentro del estadio sino afuera, y no vamos a exponerlos. Es mejor evitar para que después pretendan involucrarme por llevar hinchas a Huaraz, y la policía debe tomar medidas para garantizar la seguridad y el espectáculo.
Usted dijo que, habían ex dirigentes que querían volver al club, eso lo animaría a quedarse?-
Cuando bajamos, le dije que íbamos a seguir, a pesar que todos especulaban que lo íbamos a dejar, y ahora esperamos que en esta última etapa, la satisfacción sea del pueblo, pero eso si, terminada la campaña, pongo mi cargo a disposición, logrando el propósito, dejando a Gálvez en la primera división.
Prácticamente dejaría el club a merced de esos ex dirigentes?-
El club está generando expectativas, porque el aporte de los sponsor es mayor, cable mágico te da 60 mil dólares y con algunos sponsor más tienes para pagar la planilla, y haciendo un club abierto se genera más ingresos.
Hemos pagado deudas que no se imaginan, nos dejaron el club endeudado, y si campeona, no tendrá responsabilidades económicas, salvo algunos prestamos con terceros que se está viendo en el poder judicial, pero no vamos a permitir que Gálvez vuelva a manos de aquellos que lo llevaron al fracaso, yo voy a dar un paso al costado cuando vea que Gálvez se maneje como una empresa y sepa que está en buenas manos, donde el pueblo tenga un equipo que puede aspirar a más que salvar la categoría, pero el club no va a parar en manos de aquellos que le hicieron daño a José Gálvez.
El tema económico sigue causando molestias, aunque los jugadores tratan de superarlo, por el compromiso que tienen con el club?-
Eso es entendible desde todo punto de vista, porque todo trabajador tiene derecho a cobrar, pero estamos haciendo todo lo posible por cobrar a los sponsor, pero además estamos asumiendo otros compromisos con la Agremiación, porque no podemos fallar con ese pago, y es posible que esta semana estemos cumpliendo con el mes de setiembre, para tratar de que los muchachos viajen motivados a Huaraz, nosotros vamos a ir cumpliendo con los jugadores de modo que a diciembre lleguemos sin deudas.
No trato de comparar, pero la situación económica en el fútbol peruano es caótica para la mayoría de equipos, incluso hasta los grandes, pero no quiero justificar nuestras deudas, porque vamos a esforzarnos por tratar de cumplir con nuestros jugadores.
Contó que hace una semana conversó con Mesarina, quien le manifestó su deseo de volver al club, ya pesar de los problemas económicos, que también está pasando en Alianza Lima, simplemente porque se siente identificado con Chimbote y la institución.
Después de tiempo volvió al estadio, era necesario respaldar a sus jugadores?
He sentido una gran alegría, por la entrega de los jugadores, y hay que entender, que a veces, los jugadores por querer ganar, a veces las cosas no le salen, pero el grupo tiene capacidad para salir adelante, al final, lo que valen son los tres puntos.
Es necesario dar un mensaje de paz, y que en Huaraz solo se viva el partido con intensidad, pero sin violencia – Aquí a Sport Ancash lo hemos tratado bien, incluso Carrillo, salió aplaudido y el retribuyó ese gesto de la gente, y yo espero que en Huaraz solo se viva una competencia deportiva, y pedir a las autoridades y al señor Mallqui para que esta semana no se fomente la violencia, y que finalmente triunfe el fútbol.
Yo espero que Gálvez salga campeón, y diremos con mucho orgullo y satisfacción, misión cumplida, José Gálvez en el fútbol profesional, acotó finalmente Luis Arroyo.
Fuente: Diario de Chimbote




Es cierto que las comparaciones son odiosas, pero esta es una realidad que no habría porque ocultarla. En ese sentido, es necesario hacer un paralelo de la realidad galvista con la de FBC Melgar, equipo que junto a la franja subió a Primera División en 1971. Como es sabido, rara vez el club arequipeño ha estado inmiscuido en la lucha por el descenso; quizás estos últimos tiempos han sido los mas difíciles en su largo trajinar por el fútbol profesional. Y es que se trata de una institución con tradición y con trabajo, que realiza elecciones para elegir a sus directivos, tanto así que en los últimos años ha tendido hasta tres presidentes y todos ellos con capacidad de gestión para conseguir ese presupuesto que tanto ansia un club en la órbita profesional.
En ese transito de 40 años, pues, la diferencia radica en que el 'Dominó' nunca, mientras que el club chimbotano lo hizo en cuatro oportunidades (1973, 1997, 2006 y 2010). Y es que al no haber institucionalidad -allí los arequipeños llevan 40 años de ventaja-, el club galvista, que tiene tanto poder de convocatoria, pierde fuerzas y tuvo hasta 23 años en el limbo, después de aquel lejano 1973 en el que solo pudo salir de allí cuando apareció Héctor Pérez Pérez, quien con un trabajo de tres años logro el ascenso en 1996. ¿Cómo así? Las cuentas de su compañía financiaron esa campaña.
Son contadas las veces en que Gálvez tuvo un mecenas. Eso fue lo que hicieron Isaac Fullop (1972) y Héctor Pérez (1995-1997). Los que estuvieron después de 1973 también lo fueron porque pusieron dinero de su bolsillo para que el equipo active. Sin embargo, después de 1998 vino el problema, ya que al haber sido eliminados en la Etapa Regional por UTC, la franja volvió a la liga y es allí cuando aparecen como titulares en la directiva Felipe Chú, Norman Luna y Oswaldo Alvarado. Esa es una historia más actual, que la gente recuerda más. Entre el año 1999 y 2000 el club estuvo apunto de irse al purgatorio por las sendas resoluciones de castigo con los líos en la cancha en los enfrentamientos con Sport Áncash en el Gómez Arellano y la agresión a Luis Duarte Plata, en Barranca. Ese tema fue resuelto a su manera por Chú Rubio.
La tarea que se ha encomendado la actual directiva es volver a Primera División, pero los errores prosiguen. Mientras que un equipo como Melgar, que permanece inmutable en la máxima categoría en 40 años, su par chimbtano ya supo lo que es convivir con cuatro descensos y ahora tan solo transita en el ascenso; con óptimismo, pero también con la incertidumbre de no saber que le depara el mañana. Su tradición es inclaudicable, pero hasta que no se despoje el traje de club seguirá padeciendo de los mismos males del ayer. 
Mayo de 1971, día 8 para ser exactos. La noche no era fría en el Nacional porque el otoño recién empezaba, pero terminó como una de primavera para los galvistas. Aquella vez derrotaron por 1-0 al Unión Tumán dentro del marco de la Finalísima de la Copa Perú, la que daba el ascenso al Descentralizado de ese mismo año. Fue que en medio de un partido vistoso y realmente bien jugado por los dos oponentes, La Franja se impuso con un solitario gol de Alejandro ‘Torito’ Luces, la revelación de aquel año en el "fútbol macho". Para no olvidar a los demás héroes, jugaron también Mantilla, Rodríguez, S. Ostolaza, Arias, Espinoza, Estrada, G. Ostolaza, Palomino, Palacios, Soler y el mismo Luces desde el arranque. Luego ingresaría el ‘Papi’ Estrada por Santiago Ostolaza. Gálvez quedó tercero (el campeón fue Melgar) pero esa ubicación alcanzó para que llegue a la Primera División por primera vez.
Grandes jugadores extranjeros pasaron por las canchas peruanas desde el comienzo del fútbol. Y por José Gálvez también, ¿cómo no? Uno de ellos es el uruguayo Rubén Techera quien debutó con la camiseta galvista el 25 de julio de 1971. Fue frente a Alianza Lima en la novena fecha del Descentralizado de aquel año. Las crónicas dicen que la rompió, que se comió la cancha con un juego sacrificado muy similar al de su compatriota Víctor Espárrago, de moda por la época. Aquella tarde, el volante que luego destacaría en la ‘U’ y fue figura de la cancha, tuvo que ser sustituido a los 70’ visiblemente cansado, pero antes había ayudado notoriamente a su equipo a conseguir la victoria parcial (que sería final) por 1-0 sobre Alianza Lima en el Vivero Forestal, nombre original del estadio Manuel Gómez Arellano. El gol lo marcó Hipólito Estrada, el ‘Papi’, y significó la primera victoria de José Gálvez en el torneo, aquel en el que llevaba seis derrotas y dos empates. Los agudos notarán que este triunfo también significó el primero de La Franja en Primera.
Empezaba el Regional del Norte de 1984. Empezaba también el año, apenas se estaba en el día 18 de marzo, cuando Gálvez viajó a Trujillo para enfrentar al Mannucci en un duelo regional que se había hecho esperar varios años. Los chimbotanos habían descansado en la primera fecha y enfrentado a UTC en la segunda jornada cuando llegaron a la Ciudad de la Eterna Primavera. Fue apenas un empate 1-1 -el gol lo marcó Aponte, quien entró para jugar todo el complemento, a los 50'- en el que, por más que hayan mostrado superioridad los visitantes, no hubiera tenido mayor trascendencia de no ser porque marcó el inicio de una gran campaña que acabaría con el equipo de Chimbote retornando a la Primera. Fue su primer retorno.
Este partido se jugó en febrero de 1997, pero correspondió a la Finalísima de la Copa Perú de 1996. Así como se demoró en llegar a su fin, Gálvez ya se estaba tardando demasiado en volver a la Primera. El intento fallido de 1995, cuando acabó atrás de Torino, no liquidó el ánimo del equipo que estaba destinado a regresar al primer nivel del fútbol nacional. Se dio en ese verano de hace 14 años, cuando derrotó cómodamente al Gigantes del Cenepa de Andahuaylas por 5-2. Bastaba un empate para que el equipo que dirigía Moisés Barack consiguiera el objetivo, pero demostró con crecer porqué era el favorito y se enseñoreó en su partido final. Alejandro Cipriano abrió la cuenta y fue Israel Aranguri quien la cerró. El segundo y tercero los había puesto Pedro Gutiérrez y Miguel Vásquez puso el póker transitorio.
Hay maneras de regresar, pero la mejor siempre será triunfante. Habían pasado 12 largos años desde que La Franja dejó de ser parte de la Primera División. Pero el 23 de febrero de 1997, volvió. El rival fue Alianza Atlético Sullana, otro tradicional equipo de la costa norte que ya estaba bastante afianzado en la Primera. La primera parada en esta nueva aventura de Primera no era sencilla, pero los nervios no pudieron más que el aliento del público que abarrotó el Manuel Gómez Arellano (¿cuándo no?) para ver el retorno del Gálvez. Fue 2-1 para el local, con goles -golazos- de Alejandro Cipriano y de Johnny Bravo, para darle vuelta al marcador en el que habían empezado abajo en el segundo tiempo.
Hay costumbres que se hacen sanas en su repetición. Así como en 1997, Gálvez volvió a ser campeón de la Copa Perú en el 2005. El fútbol macho coronó a La Franja como el más bravo de todos en la Finalísima que se disputó el 18 de diciembre de ese año. José Ramírez Cuba, experto en la Copa, supo dirigir al cuadro galvista notablemente, tanto que se impuso con holgura al Senati de Sachaca (Arequipa) por 4-1 en el partido definitivo que se disputó en el Manuel Gómez Arellano. Los goles fueron de Ángelo Cruzado (dos veces), Enrique Anderson y su reemplazante Marco Llave. Este último fue quien terminó de abrir la puerta de regreso a la categoría superior.
Era la última fecha del Descentralizado 2006 y Gálvez se jugaba la permanencia frente al rival regional de siempre, contra el que por fin se coincidía en Primera: Sport Áncash. El partido se vivió con intensidad y emoción, sobre todo por la cantidad de goles y el orden en que se dieron. Áncash se puso arriba 0-2 en el primer tiempo; pero comenzando el segundo, el ‘Checho’ Ibarra puso un par para empatar. Se necesitaba ganar porque en Matute, Boys le ganaba a Alianza y ese resultado descendía a los chimbotanos. La temperatura subió cuando la visita marcó el tercer gol a 11’ del final, pero Sebastián Domínguez y Ángelo Cruzado dieron vuelta al partido y ese triunfo forzó una definición contra los rosados que finalmente condenó al Gálvez a no jugar en el 2007. Aún se recuerda la peor “burgada” de Manuel Burga, Presidente de la Federación Peruana de Fútbol, quien amnistió a Áncash luego de que los huaracinos perdieran la categoría en mesa por deudas -ante reclamo del Gálvez-, pero la decisión de Burga dejó sin cupo a los chimbotanos, que no vieron fútbol en todo un año. Recién en 2008 volvieron a jugar y directamente en la Primera División.
Clausura 2008, el campeonato. El 3 de agosto, la fecha. Centenario Manuel Rivera Sánchez, el estadio. José Gálvez, el protagonista de la historia. Este fue un gran partido del cuadro chimbotano, que con la victoria llegó hasta el primer lugar de la tabla en ese momento. El gol de la apertura del marcador que consiguió Claudio Velázquez servía de poco porque Cristal le daba vuelta al partido 25’ después. Pero antes de que acabara el primer tiempo, el ‘Torito’ (otro por estas tierras) Antonio Meza Cuadra, figura de aquel partido, puso el empate momentáneo. Redondeó la faena Miguel Llanos, quien para poner el tercero se lució con un golazo en el que sombreó al portero celeste Julio Aliaga.
El 14 de marzo del 2009 fue la última vez que José Gálvez llegó a ser puntero en la Primera División. Es el último mérito logrado en esta categoría y se pule el trofeo cuando se tiene en cuenta que se consiguió en Matute enfrentando a Alianza Lima. Donny Neyra, Manuel Barreto y los hermanos Cominges (Juan y Paul) se lucieron armando un ataque fue muy difícil (imposible) de contener para el cuadro victoriano. Curiosamente, de estos cuatro solo el ‘Increíble Paul’ marcó un gol; los otros fueron de Ricardo Ronceros y Luis Mayme. ¿Algo más? Sí, Alianza había abierto la cuenta y los goles chimbotanos fueron todos en los últimos 15’.
Partido final del Torneo Intermedio, en el que se encontraron los clásicos rivales ancashinos: José Gálvez y Sport Áncash. En la ida, jugada en el Rosas Pampa, los de verde no fueron una amenaza para la Franja, que se llevó un importante empate a Chimbote. Ya en el Centenario, el 30 de julio, la cosa fue totalmente diferente. No hubo mayor oposición de los huaracinos, por más que intentaron hacerla. Gálvez se paseó frente a los suyos y derrotó a sus compadres departamentales por 6-2. El primero en marcar fue Luis Cordero, tempranito nomás, a los 4’. Áncash hizo dos goles en el segundo tiempo, pero para entonces el partido ya estaba 5-0. Después del ‘Pompo’, César Medina marcó dos veces y el paraguayo Sixto Santacruz, también. El sexto y definitivo tanto, lo puso otra vez César Medina cuando iban 79’ y nada iba a cambiar el destino de ese primer Intermedio ni la felicidad de todo Chimbote.





















